Peritación de un chrysler 300c, avería mecánica

Informe pericial de chrysler 300c con motor diesel

A la hora de realizar una peritación, un técnico de Reparatucoche se desplaza a conocer el coche y realizar las comprobaciones oportunas tomando fotografías del vehículo. Adjuntamos, como siempre, las fotos de un chrysler 300cdiesel para que conozcas al detalle todo sobre esta reparación. A continuación, os contamos cómo se realizó la peritación del Chrysler 300c.

Estado del Vehículo

Personado en primera visita en el taller de gestión el día 9 de Marzo de , se procede a identificar el vehículo, para verificar las reclamaciones efectuadas por el cliente. Comunicamos que en el interior del vehículo NO se encuentra el libro de mantenimientos Ni el histórico de mantenimientos en el taller donde se perita el vehículo, no obstante el taller, nos aporta facturas de mantenimientos realizados por titular del vehículo en otros establecimientos y/o talleres, tras análisis de facturas podemos comprobar que el vehículo no ha seguido el plan de mantenimiento adecuado, tal y como especifica el fabricante en el libro de mantenimiento, indicaciones e instrucciones, por lo tanto reseñamos que la nula o mala realización de los mantenimiento y revisiones preconizadas por el fabricante, pueden acarrear problemas en los componentes internos del motor, expuestos a revisión, ajustes, lubricación y engrase. Revisado el plan de mantenimiento para el vehículo de referencia, constatamos que los mantenimientos deben ser realizados cada 10.0km, según plan de mantenimiento definido como B, para vehículo en circulación por lugares que desciendan de los 0º C, recorridos cortos de menos de km y por último + de % de tiempo de conducción a velocidad elevada con una temperatura superior a los 32º C. Reseñar que aunque no consideráramos el mantenimiento tipo B que es el que corresponde y considerásemos el mantenimiento tipo A, que viene preconizado cada 20.0kilómetros, igualmente el vehículo habría excedido el plazo de kilometraje entre revisiones. Según se indica en la orden, revisar testigo de cuadro, no arranca esta sin fuerza. Según nos indica el jefe de talleres el vehículo llegó al taller en grúa. En el momento de nuestra visita el vehículo se encuentra montado. El responsable de taller manifiesta, que el propietario del vehículo se queja de una pérdida de fuerza y nula posibilidad de arrancar el motor, así pues procedemos a realizar un análisis de la zona del motor. Verificamos el nivel de refrigerante y aceite de motor y observamos que el mismo se encuentra entre las marcas mínima y máximo que estipula el fabricante. Comunicamos a la compañía que el perito que suscribe ha procedido a realizar el arrancado del motor in situ, en el cual no se aprecian testigos de averías encendidos ni así como exceso humo expulsado por la línea de escape, por lo que el vehículo podría circular. Dada la disposición del turbo, y puesto que el responsable de taller manifiesta que posee autorización a realizar los desmontajes oportunos, solicitamos el desmontaje in situ de las tuberías de admisión comprendidas entre los filtros de aire y la caracola de admisión del turbo, a lo cual accede. De esta manera podemos constatar que tanto en el interior de la turbina como en las canalizaciones, se encuentran anegadas de aceite de motor, apreciándose incluso una holgura en el eje de la turbina situada en la parte de admisión y así como degradaciones y perdidas de material en los alabes de ésta. Realizamos el borrado de los defectos de los diferentes sistemas del motor, con ayuda de la máquina de diagnosis, la cual no presenta inicialmente fallos de funcionamiento en el sistema turbocompresión de gases de escape, seguidamente procedemos al arrancado del motor, manteniéndole a ralenti, constatándose que la maquina no reconoce la existencia de fallos de funcionamiento. A fecha de de marzo de , procedemos a realizar una prueba dinámica con el responsable de talleres, constatándose una pérdida de potencia importante, dado que el vehículo no es capaz de sobre pasar los 30/km/h, siendo en dicho momento memorizado el fallo que pasamos a detallar: Fallos relacionados con la admisión de aire al motor, P Infralimentación del turbo compresor. Destacamos a la compañía que en las comprobaciones realizadas al turbocompresor, hemos podido apreciar que el mismo presenta un aspecto muy limpio exteriormente, posiblemente debido a su baja antigüedad, lo cual sería congruente en base a la información detallada por la compañía respecto a su histórico de incidencias/fallos reclamados, dado que se detalla como turbo sustituido hace meses, con 190.0km. Por lo tanto determinamos que el origen del fallo procede de una degradación y desgaste interno del eje y casquillos del turbo, como consecuencia de un mal mantenimiento o un mantenimiento inadecuado, causando una mala lubricación o incluso lubricación insuficiente en el motor, siendo el turbo un elemento expuesto a lubricación continuada, en el cual las cualidades lubrificantes del aceite de motor son de máxima necesidad. Para la reparación sería preciso sustituir turbocompresor de gases de escape y sus juntas, no así el servomotor ni el aceite de lubricación y su filtro, los cuales no se encontrarían directamente afectados por el fallo descrito (aceite existente con vida útil), como resolución final del caso expuesto.
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