Síntomas de avería del turbodiésel

turbo diesel

Cómo saber si el turbo está dañado antes de que sea demasiado tarde

El turbo es un elemento que prácticamente todos los coches diésel tienen. Su función es primordial para tener una potencia adecuada en nuestro vehículo debido a la sobrealimentación que realiza a la potencia ejercida por el motor. El turbo, también llamado turbocompresor, es una pieza con un precio alto (aquí te lo explicamos) , por tanto, te vamos a desvelar los síntomas de avería del turbo diésel antes de generar un daño mayor.

El turbocompresor cada día se hace más importante. En la actualidad y con la reducción de cilindradas de los coches debido a las emisiones, este elemento se hace cada vez más importante. Su función a grandes rasgos es enviar aire comprimido al motor, sobrealimentándolo y dándole una potencia extra.

¿Cómo saber si el turbo diésel está dañado? A continuación, os dejamos posibles indicadores que permiten reconocer fallos en el turbo:

coche arranque

1. Humo blanco o azulado

El humo azul por el tubo de escape es un síntoma claro de avería en el turbo. Cuando el turbocompresor está en funcionamiento, gira a unas 200.000 rpm, una velocidad cercana a la del sonido. Para esto, el eje está bañado en aceite. En ocasiones, los casquillos especiales que rodean el eje y lo hacen girar pueden tener holguras debido a la pérdida de hermeticidad y generar fugas de aceite al sistema de admisión, siendo este aceite quemado por el motor y provocando ese característico humo azul expulsado por el tubo de escape.

2. Pérdida de aceite

Directamente ligado al punto anterior, cuando tu coche necesita que repongas aceite constantemente, es que algo va mal y hay una fuga de aceite. Incluso si tu vehículo no presenta la humareda blanca/azul, pero presenta aceite bajo con frecuencia, ve al taller, algo puede estar pasando con tu turbo.

Por ello hay que prestar atención al consumo de aceite de nuestro coche con especial interés, incluso, puede que la avería no venga del turbo en este caso, pero es un síntoma inequívoco de que algo pasa.

Aceite y filtros
El mantenimiento del aceite y los filtros es muy importante para el cuidado del turbo.

3. Mal mantenimiento del aceite y filtros

Siguiendo con el aceite, hay que tener en cuenta que muchas de las averías del turbo están estrechamente relacionadas con el lubricante, ya que está en constante contacto con él. Es de vital importancia tener un buen mantenimiento de éste así como una correcta sustitución de filtros. De no ser así, el aceite puede contener impurezas que llevará al turbo, desembocando finalmente en una avería.

4. Válvula de descarga

La válvula de descarga es un elemento de control de la presión a la que trabaja el turbo. Esta válvula es accionada por un pulmón neumático, el cual en ocasiones se perfora haciendo que la presión del turbo sufra picos de presión de soplado, los cuales provocan que el coche entre en modo ’emergencia’, reduciendo las prestaciones del motor.

5. Tirones o falta de potencia

Esto ocurre en los turbocompresores de geometría variable. Este turbo trabaja dando potencia al motor gracias a su electromecanismo. En ocasiones, debido a las altas temperaturas, este electromecanismo puede averiarse, agarrotarse y provocar cambios en la presión de soplado, provocando que el coche pierde fuerza.

La acumulación de hollín en el turbo también puede provocar que el coche entre en el modo ‘a prueba de fallos’ y, por tanto, genere en una pérdida de potencia. Esto sucede por el agarrotamiento del turbo y es debido, generalmente , a circular con tu coche por ciudad o a pocas revoluciones.

Los tirones pueden ser causados también por daños en la válvula de descarga del turbo, generando la entrada del coche en el modo ‘a prueba de fallos’.

6. El turbo hace mucho ruido

El turbo es un elemento que genera cierto ruido, un ligero silbido. Hasta aquí todo normal, pero, si este silbido se hace más fuerte de lo normal, es que algo esta ocurriendo. Una de las causas, puede ser que el turbo esté girando de manera desequilibrada, lo cual puede ser realmente dañino para la mecánica porque este desequilibrio puede hacer que los álabes de la turbina rocen con la carcasa y que los trozos entren en los cilindros, esto puede romper el turbo y el motor.

turbo no entra

7. Sonidos de aspiradora debajo del capó

Cuando esto sucede, generalmente es debido a que el eje del turbo tiene holguras y posiblemente las aspas de la turbina entrarán en contacto con su carcasa.

Esto puede provocar una rotura del motor o rotura del turbo, debido a que las piezas metálicas de los daños en el turbocompresor podrían llegar a los cilindros. Por tanto, si escuchas un sonido similar al de aspirar debajo del capó de tu coche y esto está acompañado de una pérdida de potencia, para el coche de inmediato, antes de provocar unos daños irreversibles. Esto podría oírse también al encender o apagar el motor.

8. Desgaste en los manguitos del turbo

Esto sucede cuando los manguitos se agrietan y las abrazaderas se pueden soltar con el tiempo. Esto es debido a una fuga de presión en el turbo debido al contacto con el aceite, generando constantes cambios de presión. Los síntomas son perdida de potencia del motor, ruidos extraños al acelerar y la activación del modo emergencia del motor.

reparar turbo

Cómo cuidar el turbo

Resumiendo de todo lo anterior, hemos de tener en cuenta unos cuantos factores para cuidar el turbo y que dure lo máximo posible. Un turbo bien cuidado puede durar perfectamente 250.000 kilómetros o más.

Lo primordial es el cuidado del aceite, cambiarlo en su momento correspondiente junto con los filtros, es de vital importancia, además de estar atento a su nivel y si baja con frecuencia. También, hay que fijarse en el estado de los manguitos y las abrazaderas.

La percepción durante el arranque y la conducción también es un factor a tener en cuenta. Cualquier ruido extraño, silbido o ‘aspiración’ pueden indicar un problema en el turbo o el motor. De igual modo, la pérdida de potencia del vehículo es un indicativo claro.

Además de esto, descarbonizar el turbo resulta de mucha ayuda. Esto ayudará a limpiar las partículas que se acumulan y su costo es de entre 100 y 200€ aproximadamente.

Continuando con los cuidados, deberás conducir sin revolucionar en exceso el coche cuando esta ‘en frío’, osea, debes esperar un par de minutos para ‘apretar’ ya que el aceite todavía no ha lubricado correctamente el turbo ni motor y esto podría dañarlos. En adición a esto, cuando apagas el motor también deberás de esperar un poco para que las revoluciones del turbo ‘se bajen’, especialmente si has conducido de manera agresiva.

Conclusiones

El turbo es una compleja pieza del coche. Conocer los síntomas de avería es fundamental porque, como verás, en muchas ocasiones si se reacciona pronto, podemos ahorrar dinero y salvar esta pieza que dada su extrema complejidad suele costar 1.000 euros de media. En cualquier caso de duda te recomendamos que consultes nuestros expertos.

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